Ya van dos. Dos semanas horribles. Corridas, gritos, peleas, pruebas fallidas, estudio cansador, estudio inexistente, ganas de dormir y no levantarme nunca de la cama, sensación de ahogo, de confusión... Confusión sobre todo. Y la verdad, es que no sé por qué me confundí, solo se que lo entendí: que hay cosas pasajeras, que como llegan se van, pero hay otras que no se olvidan, que quedan un largo rato, a veces para siempre.
En fin, hay cosas que no cambian, otras que si. Ya los domingos (los putos domingos) me tienen harta. ¿Por qué sonreír los sabados si sabés que el domingo te trae mierda? BASTA. me cansé.
Por eso empecé la semana de la mejor manera, con la mejor persona, y fui feliz... muy feliz. Y lo soy. porque aunque tantas cosas cambien, aunque tantas otras desaparezcan... Hay personas que se quedan. Y en esos momentos donde se para el mundo, es donde están los instantes más preciados.
y hoy (Todo es igual).
(régimen preuniversitario, nos vemos en junio para recuperar :)
-y me lo tomé bien :P -
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